A más de 180 metros bajo el hielo, donde no llega la luz del sol, integrantes de la NASA encontraron un anfípodo Lyssianasid y una extraña especie de medusa, animales que nadie esperaba encontrar entre tanto hielo.Hasta ahora se creía que solo formas de vida muy simples, como microbios, eran capaces de vivir en ambientes tan extremos y hostiles.
Este descubrimiento, que representa uno de los primeros testimonios de la posibilidad de formas de vida relativamente complejas en ambientes extremos, altera las teorías sobre las condiciones en que se puede desarrollar la vida



