
El jueves 2 la alcaldía de Londres realizó la primera recepción en su historia a la comunidad ibera y latinoamericana. Lo acontecido tiene muchas implicancias.
Se trató de un evento ampliamente representativo al cual fueron invitados dirigentes comunitarios, empresariales, religiosos y de todo tipo, además de embajadores, provenientes de todos los países de habla castellana y portuguesa.
El alcalde de Londres Boris Johnson, el británico más votado de todos los tiempos, se autoproclamó latinoamericano por haber nacido en una institución puertorriqueña en Nueva York.
El rindió homenaje a una comunidad cada vez más influyente en todos los sentidos. Juntando a españoles, portugueses, brasileros, latinos y angolanos (que son como los 5 dedos de una mano) esta comunidad puede empezar a tener el mismo peso en la mayor urbe europea que como lo tiene ya en EEUU.
Para América Latina esa relación es importante. Londres es una puerta hacia Europa, la Commonwealth y el mundo de habla inglesa.
Esta ciudad ha celebrado la contribución que hicieron varios de sus residentes latinos a los bicentenarios de las independencias sud y centro americanas (como Viscardo, Miranda, Bolívar, San Martin, O’ Higgins o Da Costa). El embajador dominicano Aníbal Castro, decano de los diplomáticos latinoamericanos en Londres dio un discurso rememorando el rol de cada uno de ellos.
Hoy Londres glorifica el hecho de que varios de sus principales festivales son conducidos en español o lusitano, así como que cada vez más se hablan ambas por doquier.
En 2 años la capital del deporte mundial será Londres y luego en el 2014 y el 2016 le tocará a Brasil ser sede del mundial de fútbol y de las primeras olimpiadas que han de jugarse en Sudamérica o en el mundo de habla lusa.














