El pulpo Paul, convertido ahora en una leyenda mundial, fue una de las sensaciones del Mundial de Sudáfrica al predecir los resultados de todos los partidos de la selección germana y el éxito de España en la final frente a Holanda, lamentablemente y para dolor de mucho de sus seguidores el molusco adivino murió anoche en el acuario Sea Life en la ciudad de Oberhausen, al oeste de Alemania.
La fama que consiguió Paul le proporcionó enormes beneficios al acuario donde vivía, por lo que el manager del lugar, Stefan Porwoll, tiene en mente enterrar al pulpo y construirle un pequeño templo en agradecimiento por sus servicios.
A ellos se aunaron muchos países que también piden su cuerpo para enterrarlo con honores y hasta construirle un monumentos por sus famosas predicciones.


