
Tres barcos medievales hundidos en Menorca han revelado uno de los hallazgos arqueológicos más sorprendentes de los últimos años: un relicario cristiano del siglo XIII considerado por los investigadores como el “artefacto de la década”. Los pecios, descubiertos en Cala en Busquets, cerca de Ciutadella, ofrecen una rara ventana al comercio, la navegación y la convivencia entre comunidades cristianas y musulmanas en el Mediterráneo medieval.
Menorca vuelve a colocarse en el mapa internacional de la arqueología subacuática. En las aguas de Cala en Busquets, una pequeña ensenada cercana a Ciutadella conocida por su compleja historia marítima, los investigadores del Menorca Shipwreck Project han documentado tres barcos medievales que permanecieron ocultos bajo el sedimento durante más de siete siglos.
Los pecios han sido bautizados provisionalmente como Busquets I, Busquets II y Busquets III. Según los análisis de madera y carbono, los barcos datan del siglo XIII y probablemente se hundieron hacia la década de 1240. Lo más llamativo es que sus posiciones superpuestas sugieren que pudieron naufragar al mismo tiempo, posiblemente durante una rissaga, un fenómeno local similar a un meteotsunami que puede provocar cambios bruscos del nivel del mar. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
El hallazgo más espectacular es un encolpium, un relicario cristiano que solía ser llevado por clérigos de alto rango. El objeto está siendo desalado profesionalmente en el Museo de Menorca antes de que los especialistas puedan abrirlo y estudiar si conserva algún contenido en su interior, como un fragmento óseo, pergamino u otro elemento devocional. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Lugar
Cala en Busquets, antiguo puerto natural junto a Ciutadella, Menorca.
Fecha estimada
Los barcos datan del siglo XIII, probablemente de la década de 1240.
Objeto clave
Un encolpium o relicario cristiano, considerado el “artefacto de la década”.
¿Qué encontraron los arqueólogos en Menorca?
Los investigadores identificaron tres pecios medievales en un área submarina de Cala en Busquets, una cala que ha sido descrita como un auténtico “museo bajo el agua”. La zona conserva restos de embarcaciones de distintas épocas, desde el mundo romano hasta la Edad Media y etapas más recientes.
La importancia de los tres barcos Busquets está en su rareza. Smithsonian señala que son los primeros naufragios del siglo XIII descubiertos hasta ahora en Menorca, un dato especialmente significativo porque los pecios medievales son menos comunes que los romanos dentro del registro arqueológico mediterráneo. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
El Menorca Shipwreck Project, iniciado en 2023, tiene como objetivo documentar y proteger este patrimonio subacuático, además de formar a nuevos arqueólogos en técnicas de excavación submarina, fotogrametría, manejo de artefactos y estudio de la historia marítima mediterránea. :contentReference[oaicite:5]{index=5}
La clave: los barcos Busquets funcionan como cápsulas del tiempo: conservan una escena concreta del comercio mediterráneo justo antes de grandes cambios políticos en las Islas Baleares.
El “artefacto de la década”: un relicario medieval
El objeto que más ha llamado la atención es un encolpium, una pieza religiosa que normalmente se llevaba colgada sobre el pecho. Este tipo de relicario podía contener reliquias, pequeños textos sagrados u otros objetos devocionales.
Según el relato de Smithsonian, el artefacto apareció cerca de una piedra de molino. Al principio, el director de la expedición, Trevor J. Wallace, pensó que se trataba de basura contemporánea, pero al descubrir una figura asociada a un rey con cetro comprendió que estaba ante algo excepcional. :contentReference[oaicite:6]{index=6}
El encolpium es relevante por varias razones. Primero, porque no es común encontrar objetos religiosos tan bien preservados en un contexto subacuático medieval. Segundo, porque puede revelar quién viajaba en esos barcos o qué tipo de cargas transportaban. Y tercero, porque podría contener en su interior una reliquia aún no identificada.
Dato importante: el relicario está siendo desalado antes de abrirse. Este proceso es necesario para evitar que el objeto se deteriore después de siglos bajo el agua.
¿Por qué estos barcos son tan importantes?
Los pecios medievales de Menorca son importantes porque pertenecen a un periodo poco representado en la arqueología subacuática del Mediterráneo occidental. Los naufragios romanos suelen ser más abundantes y visibles por la presencia de ánforas, mientras que los barcos medievales transportaban con frecuencia mercancías en barriles de madera, que se degradan y dejan menos señales visibles para los buscadores de tesoros.
Precisamente por eso, los Busquets pudieron permanecer relativamente intactos. Smithsonian explica que, al no presentar acumulaciones evidentes de ánforas como muchos pecios romanos, estos barcos fueron menos atractivos para saqueadores. Además, el hecho de que el puerto moderno se desarrollara en otra parte de la isla ayudó a preservar Cala en Busquets. :contentReference[oaicite:7]{index=7}
Los objetos recuperados incluyen materiales vinculados tanto a comunidades cristianas como musulmanas. Este dato refuerza la idea de que el Mediterráneo medieval no era un espacio completamente dividido, sino una red de intercambio donde convivían comercio, religión, conflictos y contactos culturales.
Claves del descubrimiento
Tres pecios: Busquets I, II y III, ubicados en la misma cala.
Siglo XIII: los análisis apuntan a una fecha cercana a la década de 1240.
Hundimiento simultáneo: sus posiciones sugieren que pudieron hundirse por un mismo evento.
Carga mixta: los objetos muestran contactos entre mundos cristianos y musulmanes.
La rissaga: el fenómeno que pudo hundir los barcos
Una de las hipótesis más sólidas es que los barcos fueron hundidos por una rissaga, nombre local de un fenómeno meteorológico que provoca oscilaciones rápidas y violentas del nivel del mar. A diferencia de los tsunamis sísmicos, las rissagas están asociadas a condiciones atmosféricas, presión, viento y resonancia dentro de puertos estrechos.
En Menorca, este fenómeno es conocido por causar daños incluso en tiempos modernos. En un puerto pequeño, una subida y bajada brusca del agua puede arrastrar embarcaciones, golpearlas contra estructuras o dejarlas encalladas.
Smithsonian indica que muchos barcos de Cala en Busquets pudieron hundirse por este tipo de meteotsunamis, y que los tres pecios medievales, al estar superpuestos, probablemente fueron víctimas de un mismo episodio. :contentReference[oaicite:8]{index=8}
Explicación sencilla: una rissaga puede hacer que el mar se retire y vuelva con fuerza en cuestión de minutos, creando condiciones capaces de hundir varias embarcaciones en pocas horas.
Menorca en el siglo XIII: una isla entre dos mundos
El contexto histórico hace que el hallazgo sea aún más valioso. En el siglo XIII, Menorca se encontraba en una posición estratégica dentro del Mediterráneo occidental. La isla estaba bajo dominio musulmán y situada entre reinos cristianos en expansión y territorios islámicos de la península ibérica.
El artículo de Smithsonian recuerda que Jaime I de Aragón conquistó Mallorca en 1229 e Ibiza en 1235, mientras que Menorca sería tomada décadas después por Alfonso III de Aragón, en 1287. Esto ubica los naufragios en una etapa de tensiones políticas y comerciales muy intensas. :contentReference[oaicite:9]{index=9}
Los objetos encontrados en los pecios, incluyendo cerámica islámica y el relicario cristiano, muestran que la vida cotidiana y el comercio no siempre siguieron fronteras religiosas rígidas. Los barcos transportaban bienes, símbolos y personas que conectaban comunidades distintas en un momento de cambios profundos.
Lectura histórica: el hallazgo demuestra que cristianos y musulmanes no eran mundos completamente separados; el comercio y la navegación los mantenían conectados incluso en tiempos de conflicto.
Una cápsula del tiempo bajo el mar
Los naufragios son especialmente valiosos para la arqueología porque conservan conjuntos cerrados de objetos. A diferencia de un yacimiento terrestre ocupado durante siglos, un barco hundido puede preservar una escena congelada en un momento preciso.
En este caso, los Busquets ofrecen una fotografía del comercio medieval en el Mediterráneo occidental. Sus restos pueden revelar qué mercancías se transportaban, cómo se construían los barcos, qué rutas seguían, qué tecnologías navales se usaban y qué relación existía entre comunidades cristianas y musulmanas.
La SeaKeepers Society, al describir el proyecto, señala que Cala en Busquets conserva un registro estratificado de uso portuario y que el Menorca Shipwreck Project busca establecer cronologías, vínculos culturales y posibles causas de los naufragios mediante análisis cerámico, radiocarbónico y de madera. :contentReference[oaicite:10]{index=10}
| Elemento | Qué revela | Importancia |
|---|---|---|
| Encolpium | Presencia de objetos cristianos de alto valor religioso. | Podría indicar la presencia de clérigos, comerciantes cristianos o bienes devocionales. |
| Cerámica islámica | Contacto con comunidades musulmanas del Mediterráneo occidental. | Refuerza la idea de intercambio cultural y comercial. |
| Maderas del casco | Técnicas de construcción naval medieval. | Ayuda a comparar tradiciones marítimas cristianas e islámicas. |
| Posición de los pecios | Posible hundimiento simultáneo. | Apoya la hipótesis de una rissaga o evento meteorológico extremo. |
Cómo trabajan los arqueólogos bajo el agua
La excavación subacuática requiere paciencia, técnica y condiciones controladas. En Cala en Busquets, la visibilidad puede ser muy baja, lo que obliga a los buzos a trabajar casi al tacto, retirando sedimentos de forma cuidadosa para no dañar los objetos ni alterar su contexto.
El equipo usa documentación fotográfica, fotogrametría, registro de maderas, ubicación precisa de artefactos y métodos de extracción que permiten reconstruir la disposición original de los restos. En arqueología, el lugar exacto donde aparece un objeto puede ser tan importante como el objeto mismo.
El Menorca Shipwreck Project también funciona como escuela de campo. Su programa enseña arqueología subacuática, buceo científico, manejo de artefactos y lectura histórica del paisaje marítimo de Menorca. :contentReference[oaicite:11]{index=11}
Por qué la excavación debe ser lenta
Evita daños: los objetos han pasado siglos bajo agua y sedimento.
Conserva contexto: la posición de cada pieza ayuda a interpretar el naufragio.
Permite análisis: madera, cerámica y metales requieren tratamientos distintos.
Protege patrimonio: el objetivo no es extraer rápido, sino documentar correctamente.
Qué falta descubrir dentro del relicario
El encolpium todavía guarda una parte central del misterio: su interior. Los investigadores esperan que el proceso de conservación permita abrirlo sin dañarlo. Solo entonces podrán saber si conserva una reliquia, restos orgánicos, fragmentos de texto, tela u otro elemento religioso.
El arqueólogo Xavier Aguelo Mas sugirió que podría contener un hueso, pergamino u otro material, pero por ahora no hay confirmación. La cautela es importante porque los objetos sumergidos durante siglos pueden deteriorarse rápidamente si se manipulan sin tratamiento adecuado. :contentReference[oaicite:12]{index=12}
Sea cual sea su contenido, el relicario ya es importante. Su presencia en un pecio del siglo XIII abre preguntas sobre movilidad religiosa, comercio de objetos devocionales, presencia de clérigos en rutas marítimas y circulación de símbolos cristianos en una isla bajo dominio musulmán.
Precisión científica: todavía no se sabe qué contiene el relicario. Cualquier hipótesis debe esperar a que termine el proceso de conservación y análisis.
Un hallazgo que puede cambiar la historia marítima de Menorca
Los tres pecios no solo aportan objetos llamativos. También pueden ayudar a reconstruir la historia de Menorca antes de la conquista aragonesa de 1287, una etapa para la que muchos registros escritos se perdieron. Smithsonian señala que los nombres originales de los barcos y buena parte de los archivos medievales de la isla probablemente desaparecieron tras ese proceso histórico. :contentReference[oaicite:13]{index=13}
Por eso, los barcos funcionan como documentos materiales. Sus maderas, cerámicas, herramientas, cargas y objetos religiosos pueden contar lo que los textos ya no conservan.
El equipo planea continuar los trabajos en Busquets III y publicar un estudio detallado en 2027. Esa investigación podría ofrecer respuestas sobre la construcción de las embarcaciones, su procedencia, su carga y el evento exacto que las llevó al fondo de Cala en Busquets. :contentReference[oaicite:14]{index=14}
Lectura histórica: cuando los documentos escritos desaparecen, los restos arqueológicos pueden convertirse en la principal fuente para reconstruir una época.
Tabla resumen del descubrimiento
| Dato | Información clave | Relevancia |
|---|---|---|
| Nombre de los pecios | Busquets I, Busquets II y Busquets III. | Son los primeros naufragios del siglo XIII documentados en Menorca. |
| Ubicación | Cala en Busquets, cerca de Ciutadella. | Zona con larga historia portuaria y numerosos restos subacuáticos. |
| Cronología | Siglo XIII, probablemente década de 1240. | Permite estudiar una etapa clave antes de la conquista aragonesa de Menorca. |
| Objeto destacado | Encolpium o relicario cristiano. | Considerado el “artefacto de la década” por el equipo del proyecto. |
| Hipótesis de hundimiento | Rissaga o meteotsunami. | Explicaría el hundimiento simultáneo de varias embarcaciones. |
Conclusión: Menorca revela una historia sumergida entre fe, comercio y catástrofe
El descubrimiento de tres barcos medievales en Cala en Busquets confirma que Menorca conserva bajo sus aguas un archivo histórico excepcional. Los pecios Busquets I, II y III no son simples restos de madera: son testigos de un Mediterráneo donde el comercio, la religión y la política conectaban mundos cristianos y musulmanes en plena Edad Media.
El encolpium hallado entre los restos, considerado el “artefacto de la década”, añade una dimensión religiosa y simbólica al descubrimiento. Su estudio podría revelar detalles inéditos sobre la circulación de objetos sagrados, la presencia de clérigos o la relación entre fe y navegación en el siglo XIII.
La hipótesis de una rissaga que hundió simultáneamente las embarcaciones convierte el hallazgo en una escena congelada por una catástrofe natural. Más de 750 años después, esa escena empieza a hablar. Y todo indica que la llamada “Cala de los Misterios” aún tiene muchas historias por revelar.
Resumen final
Tres barcos medievales fueron documentados en Cala en Busquets, Menorca.
Los pecios datan del siglo XIII y probablemente se hundieron en la década de 1240.
El hallazgo más destacado es un encolpium, relicario cristiano considerado el “artefacto de la década”.
Los objetos recuperados muestran conexiones entre comunidades cristianas y musulmanas del Mediterráneo medieval.
La hipótesis principal es que una rissaga o meteotsunami hundió simultáneamente las embarcaciones.


