
Un extraño pez de profundidad, apodado “pez-camarón” por su apariencia, fue grabado caminando hacia atrás y de lado sobre el fondo del océano, un comportamiento nunca antes documentado en peces. El hallazgo fue realizado en el mar de China Meridional y revela nuevas pistas sobre cómo algunas especies se adaptan a la vida en ambientes profundos, oscuros y poco explorados.
El océano acaba de mostrar una escena tan extraña como fascinante: un pez con aspecto de camarón moviéndose hacia atrás sobre el fondo marino. La criatura pertenece al grupo de los peces acorazados conocidos como armored searobins, animales de profundidad que usan radios modificados de sus aletas pectorales como si fueran pequeñas patas.
El protagonista principal del registro es Scalicus engyceros, una especie de la familia Peristediidae. Aunque estos peces ya eran conocidos por su cuerpo protegido, sus barbillones y su aspecto inusual, el nuevo video mostró algo inesperado: no solo podían avanzar, sino también caminar hacia atrás y desplazarse lateralmente sobre el sedimento.
El hallazgo fue realizado por científicos de la Universidad Sun Yat-sen y del Southern Marine Science and Engineering Guangdong Laboratory, en China. Para observar a estos animales en su ambiente natural, los investigadores utilizaron vehículos submarinos tripulados y operados remotamente en zonas profundas del mar de China Meridional.
Especie destacada
Scalicus engyceros, un pez acorazado de profundidad.
Comportamiento inédito
Fue grabado caminando hacia atrás y de lado sobre el fondo marino.
Lugar
Mar de China Meridional, en zonas profundas cercanas a montes y cañones submarinos.
¿Qué es el “pez-camarón”?
El llamado “pez-camarón” no es realmente un híbrido entre pez y camarón. Ese nombre popular se debe a su apariencia: tiene cuerpo de pez, pero también estructuras alargadas, barbillones y movimientos bruscos que recuerdan a un crustáceo.
Estos animales pertenecen a la familia Peristediidae, un grupo de peces acorazados relacionados con los llamados peces gallo o sea robins. Su cuerpo está cubierto por placas o escudos óseos, lo que les da un aspecto rígido y protegido.
Lo más llamativo es que parte de sus aletas pectorales se ha transformado en radios libres, separados del resto de la aleta. Esos radios funcionan como extremidades pequeñas que les permiten apoyarse, caminar y explorar el sedimento del fondo marino.
La clave: no se trata de un pez que “aprendió” a caminar como un animal terrestre, sino de una adaptación marina que le permite desplazarse y buscar alimento en el fondo del océano.
El primer registro de un pez caminando hacia atrás
Los científicos ya sabían que algunos peces pueden caminar o apoyarse sobre el fondo. Sin embargo, el nuevo registro es especial porque muestra a Scalicus engyceros moviéndose no solo hacia adelante, sino también hacia atrás y de lado.
Ese comportamiento ha sido comparado con un “moonwalk” submarino, porque el animal parece deslizarse en reversa mientras mantiene el cuerpo cerca del sedimento. El movimiento no es un simple retroceso por accidente: el pez coordina sus radios pectorales para desplazarse de forma controlada.
El hallazgo es importante porque muchas especies de profundidad se conocían principalmente por ejemplares capturados o preservados. Al observarlas vivas en su ambiente natural, los científicos pueden descubrir funciones y conductas que no aparecen en un espécimen muerto.
Dato curioso: el video mostró que estos peces pueden combinar desplazamientos lentos sobre el fondo con movimientos bruscos y rápidos cuando se sienten amenazados.
Cómo camina este pez en el fondo del mar
El “pez-camarón” utiliza radios libres de las aletas pectorales como si fueran patas. Estas estructuras se apoyan sobre el sedimento y permiten que el pez avance, retroceda o se desplace hacia los lados.
Además, las aletas pectorales restantes forman placas redondeadas que ayudan al equilibrio mientras el animal camina o nada lentamente cerca del fondo. Esta combinación de soporte, balance y movimiento le permite moverse en un entorno donde nadar todo el tiempo podría no ser la estrategia más eficiente.
Los investigadores también observaron estructuras parecidas a pequeños rastrillos alrededor de la boca. Estos barbillones podrían servir para detectar presas ocultas en el sedimento, remover la superficie del fondo y localizar alimento en ambientes con poca luz.
Adaptaciones del pez-camarón
Radios pectorales libres: funcionan como pequeñas patas para caminar.
Barbillones en forma de rastrillo: ayudan a explorar el sedimento.
Cuerpo acorazado: placas óseas protegen al animal.
Movimientos bruscos: puede escapar con saltos rápidos similares a los de un camarón.
Dónde fue grabado
Las observaciones se realizaron en el norte del mar de China Meridional, una región rica en montes submarinos, cañones y ecosistemas profundos. Entre las zonas estudiadas se mencionan Xianbei Seamount, las islas Zhongsha y Shenhu Canyon.
Los peces fueron registrados a profundidades cercanas a los 400 metros. A esa distancia de la superficie, la luz solar es escasa, la presión es elevada y las condiciones de observación son difíciles.
Por eso, el uso de vehículos submarinos fue clave. Estas tecnologías permiten grabar animales en su ambiente natural sin depender solo de capturas, redes o dragados, métodos que pueden dañar estructuras delicadas y no muestran el comportamiento real del animal.
Lectura científica: la exploración submarina moderna no solo encuentra nuevas especies; también permite ver cómo se comportan animales que antes solo se conocían por cuerpos preservados.
Por qué camina hacia atrás
Los investigadores aún estudian por qué este pez camina hacia atrás. Una hipótesis es que el movimiento le ayuda a explorar el sedimento sin perder estabilidad, especialmente porque sus barbillones frontales pueden servir para detectar alimento.
Otra posibilidad es que caminar hacia atrás y de lado le permita ajustar su posición alrededor de pequeñas presas, restos orgánicos o zonas de interés en el fondo marino. En ambientes oscuros, donde ver no siempre es suficiente, el tacto y la sensibilidad química pueden ser fundamentales.
También se observó que, cuando se siente amenazado, el pez puede reaccionar con movimientos rápidos usando sus radios pectorales y la cola. Esa combinación de caminata lenta y escape brusco recuerda a ciertos movimientos de los camarones, de allí el apodo de “pez-camarón”.
Pregunta abierta: el video confirma que camina hacia atrás, pero todavía falta entender con precisión si lo hace para alimentarse, orientarse, defenderse o ahorrar energía.
Tres especies observadas en el estudio
El estudio no se limitó a una sola especie. Los científicos documentaron tres peces acorazados raros del mar de China Meridional: Scalicus engyceros, Paraheminodus murrayi y Peristedion liorhynchus.
De estas especies, Scalicus engyceros fue la que mostró el comportamiento más sorprendente: caminar hacia atrás y de lado. Las otras especies también fueron importantes porque permitieron comparar formas corporales, modos de desplazamiento y posibles adaptaciones al fondo marino.
La presencia de varias especies emparentadas en la misma región también puede ayudar a entender procesos de dispersión, adaptación local y evolución en montes submarinos y cañones profundos.
| Especie | Lugar de observación | Rasgo destacado |
|---|---|---|
| Scalicus engyceros | Xianbei Seamount. | Caminó hacia atrás y de lado usando radios pectorales. |
| Paraheminodus murrayi | Zona de las islas Zhongsha. | Mostró rasgos típicos de peces acorazados de profundidad. |
| Peristedion liorhynchus | Shenhu Canyon. | Ayudó a comparar conductas y formas corporales dentro del grupo. |
Por qué este hallazgo sorprende a los biólogos marinos
El descubrimiento sorprende porque revela una conducta que no había sido vista en peces. Caminar hacia atrás implica coordinación, estabilidad y control del cuerpo en un ambiente tridimensional donde la mayoría de peces simplemente nadan.
También muestra que la vida de profundidad puede tener adaptaciones más complejas de lo que se pensaba. Estos peces no solo sobreviven en el fondo: exploran, prueban el sedimento, se equilibran, se desplazan en varias direcciones y reaccionan a estímulos externos.
El hallazgo también demuestra el valor de estudiar animales vivos. Un ejemplar preservado puede mostrar huesos, escamas y proporciones, pero no puede revelar movimientos, respuestas, tácticas de alimentación o comportamiento frente a un vehículo submarino.
Por qué es importante
Nuevo comportamiento: caminar hacia atrás no se había documentado antes en peces.
Adaptación profunda: muestra cómo la vida se ajusta al fondo oceánico.
Valor tecnológico: fue posible gracias a vehículos submarinos modernos.
Nuevas preguntas: abre investigaciones sobre locomoción, alimentación y evolución.
Un animal que parece diseñado para explorar el sedimento
El fondo marino no es una superficie vacía. Allí se acumulan restos orgánicos, pequeños crustáceos, gusanos, larvas, detritos y organismos que pueden servir de alimento. Para encontrarlos, muchos animales han desarrollado formas de olfatear, tocar o remover el sedimento.
En el caso del pez-camarón, los barbillones cercanos a la boca podrían funcionar como sensores. Su forma de rastrillo le permitiría explorar la superficie del fondo y localizar posibles presas sin depender completamente de la visión.
La caminata hacia atrás podría ser parte de esa estrategia: avanzar, probar el sedimento, ajustar posición, retroceder y volver a explorar una zona. Aunque todavía falta confirmarlo con más observaciones, el comportamiento parece vinculado a la búsqueda eficiente de alimento.
Lectura evolutiva: en la oscuridad del fondo oceánico, moverse bien y detectar alimento puede ser más importante que nadar rápido.
¿Puede ver este pez en la oscuridad?
Los investigadores observaron que estos peces tienen ojos relativamente grandes, pero no siempre reaccionaron claramente ante la aproximación de los vehículos submarinos. En algunos casos, parecían responder a la luz, lo que sugiere que podrían conservar cierta sensibilidad visual.
En ambientes profundos, la visión suele adaptarse a condiciones muy distintas de la superficie. Algunos animales dependen de luz tenue, bioluminiscencia, tacto o señales químicas. Otros combinan varios sentidos para orientarse y alimentarse.
El pez-camarón parece formar parte de ese mundo sensorial complejo. Sus “patas”, barbillones y movimientos lentos sobre el fondo sugieren que no se limita a nadar y mirar, sino que también explora físicamente su entorno.
Dato interesante: muchos animales de profundidad no dependen de un solo sentido. Combinan tacto, sensibilidad química, luz tenue y vibraciones para sobrevivir.
Tabla resumen del descubrimiento
| Dato | Información clave | Relevancia |
|---|---|---|
| Animal observado | Pez acorazado de la familia Peristediidae. | Grupo poco conocido de peces de profundidad. |
| Especie clave | Scalicus engyceros. | Fue grabada caminando hacia atrás y de lado. |
| Zona | Mar de China Meridional. | Región con montes submarinos, cañones y alta biodiversidad. |
| Profundidad | Cerca de 400 metros. | Ambiente difícil de observar sin tecnología submarina avanzada. |
| Comportamiento | Camina hacia adelante, hacia atrás y de lado. | Amplía lo que se sabe sobre locomoción en peces. |
Qué preguntas quedan abiertas
El video marca un hito, pero todavía quedan varias preguntas. Los científicos necesitan saber si caminar hacia atrás es una conducta habitual o si aparece solo en situaciones específicas, como búsqueda de alimento, defensa o reacción ante estímulos.
También falta comprender con más detalle cómo se coordinan los radios pectorales, qué músculos participan y si el movimiento tiene un costo energético menor que nadar cerca del fondo.
Otra pregunta importante es si otras especies de peces acorazados también pueden caminar hacia atrás, pero aún no han sido observadas. A medida que aumenten las exploraciones con vehículos submarinos, podrían aparecer más comportamientos inesperados.
Precisión científica: el hallazgo no significa que todos los peces caminantes puedan moverse hacia atrás. Por ahora, el comportamiento fue documentado específicamente en Scalicus engyceros.
Conclusión: el océano todavía guarda movimientos que la ciencia no había visto
La grabación del “pez-camarón” caminando hacia atrás en el fondo del océano demuestra que la vida marina sigue sorprendiendo incluso en grupos conocidos por la ciencia desde hace más de un siglo. El comportamiento de Scalicus engyceros revela una forma de locomoción inesperada y una adaptación notable a la vida en el fondo marino profundo.
El hallazgo también confirma el valor de observar animales vivos en su entorno natural. Solo así pueden descubrirse movimientos, respuestas y estrategias que no aparecen en ejemplares preservados en museos o recolectados por redes.
En un mundo donde gran parte del océano profundo sigue sin explorarse, este pequeño pez acorazado recuerda una verdad fundamental: todavía hay criaturas comunes para su ecosistema, pero extraordinarias para la ciencia humana. Algunas no solo nadan. Algunas caminan, retroceden y parecen bailar en la oscuridad del fondo marino.
Resumen final
Científicos grabaron a un extraño pez acorazado, apodado “pez-camarón”, caminando hacia atrás en el fondo del mar.
La especie clave es Scalicus engyceros, un pez de la familia Peristediidae.
El comportamiento fue registrado en el mar de China Meridional mediante vehículos submarinos.
El pez usa radios modificados de sus aletas pectorales como pequeñas patas para caminar sobre el sedimento.
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre locomoción, alimentación y adaptación de peces de profundidad.


