
Una de las plantas más raras del planeta acaba de dar una nueva señal de esperanza: la King’s lomatia, una especie de Tasmania que lleva al menos 43.600 años sobreviviendo mediante clonación natural, fue encontrada en una segunda población secreta. El hallazgo asombra a los botánicos porque la planta no produce semillas viables y, hasta ahora, se pensaba que existía únicamente en una pequeña colonia escondida en el suroeste de Tasmania.
La naturaleza acaba de revelar uno de sus secretos mejor guardados. En una zona remota del suroeste de Tasmania, un grupo de caminantes encontró una nueva población de Lomatia tasmanica, conocida como King’s lomatia o King’s holly, una planta tan rara que durante décadas solo se conocía una única colonia silvestre.
El descubrimiento es extraordinario por varias razones. La especie está críticamente amenazada, no se reproduce sexualmente, no genera semillas viables y ha sobrevivido copiándose a sí misma durante decenas de miles de años. Cada nuevo brote puede ser genéticamente idéntico al anterior, como si la planta hubiese encontrado una forma de desafiar el paso del tiempo.
La nueva población fue localizada lejos del grupo original conocido, pero las autoridades y científicos han decidido mantener el sitio bajo reserva. La razón es simple: una visita mal controlada podría introducir enfermedades, dañar raíces, alterar el ecosistema o poner en riesgo a una especie que ya vive al límite.
Nombre científico
Lomatia tasmanica, conocida como King’s lomatia.
Edad mínima
Al menos 43.600 años como linaje clonal.
Nuevo hallazgo
Una segunda población secreta en el suroeste de Tasmania.
¿Qué es la King’s lomatia?
La King’s lomatia es una planta endémica de Tasmania, es decir, no se encuentra de forma natural en ninguna otra parte del mundo. Pertenece a la familia Proteaceae, la misma familia de plantas como las proteas, las grevilleas y la macadamia.
A simple vista puede parecer un arbusto o pequeño árbol más del bosque húmedo tasmano. Sin embargo, su historia genética es excepcional. La especie tiene tres juegos de cromosomas, una condición conocida como triploidía, lo que impide que pueda reproducirse sexualmente de manera normal.
En lugar de producir semillas viables, la planta sobrevive mediante clonación natural. Puede rebrotar desde raíces subterráneas o generar nuevos tallos cuando una rama cae al suelo y logra enraizar. Así, lo que parece un grupo de plantas independientes puede ser en realidad una sola línea genética extendida en el tiempo.
La clave: esta planta no ha sobrevivido por producir nuevas generaciones mediante semillas, sino por renovarse una y otra vez como copia de sí misma.
¿Por qué se dice que tiene al menos 43.600 años?
La cifra de 43.600 años no significa que un mismo tronco haya permanecido vivo desde la Edad de Hielo. Lo que indican los estudios es que el linaje clonal de la planta podría haber persistido durante al menos ese tiempo.
La edad se relaciona con fósiles de hojas atribuidas a Lomatia tasmanica encontrados en Tasmania y fechados mediante radiocarbono. Posteriormente, estudios genéticos mostraron que las plantas vivas conocidas eran genéticamente idénticas, lo que sugiere que provienen de un mismo clon antiguo.
En otras palabras, sus tallos actuales son jóvenes comparados con la edad del linaje, pero forman parte de una cadena biológica que se ha estado copiando durante decenas de miles de años. Esa continuidad convierte a la King’s lomatia en una de las plantas clonales más antiguas conocidas.
Precisión científica: no es un árbol individual de 43.600 años, sino una línea clonal que habría sobrevivido reemplazando sus partes una y otra vez.
El descubrimiento de una segunda población secreta
Hasta hace poco, la King’s lomatia se conocía solo en una población silvestre formada por cientos de tallos en una zona remota y protegida. Esa población original ya era mantenida en secreto para evitar visitas, saqueos o contaminación por patógenos.
La nueva población fue encontrada por caminantes en terreno difícil, lejos de rutas convencionales. Tras el reporte, científicos verificaron el hallazgo y confirmaron que se trataba de la misma especie. Ahora se realizarán análisis genéticos para saber si esta segunda población es idéntica al clon conocido o si representa una línea genética distinta.
Este punto es crucial. Si la nueva población resulta genéticamente diferente, podría ampliar de manera significativa lo que se sabe sobre la especie. Si es idéntica, confirmaría que el clon ha logrado expandirse o persistir en más lugares de lo que se pensaba.
Por qué importa esta nueva población
Reduce el riesgo: la especie ya no estaría limitada a una sola colonia conocida.
Abre preguntas genéticas: los científicos podrán comparar si ambas poblaciones son idénticas.
Mejora la conservación: ofrece nuevas oportunidades para estudiar y proteger la especie.
Confirma su rareza: encontrarla después de tantas décadas demuestra lo difícil que es detectar especies en ecosistemas remotos.
Por qué su ubicación debe mantenerse en secreto
La decisión de no revelar el lugar exacto del hallazgo no es exagerada. La King’s lomatia es extremadamente vulnerable. Una sola visita mal gestionada podría introducir esporas de hongos, compactar el suelo, romper ramas o alterar el microhábitat donde crece.
Una de sus mayores amenazas es Phytophthora cinnamomi, un patógeno del suelo que ataca raíces y puede causar la muerte de plantas sensibles. Este organismo puede ser transportado en botas, herramientas, vehículos o tierra adherida a equipos de campo.
Por eso, conservar el secreto es parte de la estrategia de protección. La planta no necesita turismo, ni selfies, ni coleccionistas. Necesita distancia, monitoreo científico y manejo cuidadoso del territorio.
Advertencia ambiental: algunas especies pueden morir por exceso de curiosidad humana. En estos casos, no visitar el lugar también es una forma de protegerlo.
Una planta que no puede reproducirse como las demás
La mayoría de las plantas producen flores, polen, frutos o semillas para generar descendencia. La King’s lomatia, en cambio, está atrapada en una estrategia muy distinta. Aunque puede florecer, no produce semillas viables debido a su estructura genética triploide.
Eso la convierte en una especie biológicamente fascinante y ecológicamente frágil. Su supervivencia depende de que partes de sí misma sigan regenerándose. Si una enfermedad, incendio o alteración destruye el sistema de raíces y tallos, la planta no puede simplemente recolonizar el área con semillas dispersadas por viento, agua o animales.
Su aparente inmortalidad clonal es, al mismo tiempo, su mayor debilidad. Ha sobrevivido muchísimo tiempo, pero con muy poca capacidad de adaptación genética frente a amenazas nuevas.
Paradoja biológica: la clonación le permitió sobrevivir durante milenios, pero también puede hacerla más vulnerable ante enfermedades, incendios y cambios climáticos.
El valor científico de una planta “viviente fósil”
La King’s lomatia suele ser descrita como una especie relicta, porque representa un linaje que ha persistido desde épocas antiguas en condiciones muy específicas. Su existencia ayuda a estudiar cómo algunas plantas pueden sobrevivir a cambios climáticos, glaciaciones, incendios y transformaciones del paisaje.
Para los botánicos, esta planta es una ventana al pasado. Permite observar cómo funcionan los organismos clonales de larga duración y cómo pueden persistir sin reproducción sexual durante periodos enormes.
También plantea preguntas profundas sobre qué significa estar vivo a través del tiempo. Si ninguna rama actual tiene 43.600 años, pero todas forman parte de una misma línea genética antigua, ¿dónde empieza y termina el individuo? En las plantas clonales, esa pregunta no siempre tiene una respuesta simple.
| Característica | Detalle | Importancia científica |
|---|---|---|
| Reproducción | Clonación natural por raíces y ramas que enraízan. | Muestra una estrategia extrema de supervivencia vegetal. |
| Semillas | No produce semillas viables. | Limita su capacidad de dispersión y recuperación. |
| Edad clonal | Al menos 43.600 años. | La convierte en uno de los linajes clonales más antiguos conocidos. |
| Conservación | Críticamente amenazada. | Requiere manejo estricto y ubicación protegida. |
Amenazas: fuego, enfermedad y cambio climático
La nueva población trae esperanza, pero no elimina el riesgo. La King’s lomatia sigue siendo una especie extremadamente amenazada. El fuego es una de las principales preocupaciones, especialmente en un contexto de cambio climático y aumento de eventos extremos.
También preocupa la enfermedad causada por Phytophthora cinnamomi. Este patógeno del suelo puede destruir raíces y extenderse por actividad humana. En plantas con distribución reducida, una infección puede ser catastrófica.
Además, al no reproducirse sexualmente, la especie tiene poca diversidad genética. Esto significa que podría tener menos herramientas naturales para responder a nuevas presiones ambientales.
Principales amenazas
Incendios: pueden destruir tallos, raíces y microhábitats completos.
Patógenos: especialmente enfermedades del suelo como Phytophthora.
Visitas humanas: pueden introducir enfermedades o dañar el entorno.
Cambio climático: puede alterar humedad, temperatura y régimen de incendios.
Conservación: una carrera contra el tiempo
Para reducir el riesgo de extinción, se han impulsado esfuerzos de conservación fuera de su hábitat natural. Jardines botánicos y viveros autorizados han propagado la planta mediante técnicas controladas, creando una especie de “población de respaldo” o seguro biológico.
Estas plantas no están destinadas a la venta comercial. Su propósito es conservar material vivo, estudiar la especie y contar con una reserva si algo ocurre con las poblaciones silvestres.
El nuevo hallazgo podría reforzar esos programas. Si los análisis genéticos revelan diferencias entre poblaciones, conservar ambas líneas será todavía más importante.
En conservación: encontrar una nueva población no significa que el peligro terminó; significa que existe una segunda oportunidad para proteger mejor la especie.
Tabla resumen del hallazgo
| Dato | Información clave | Relevancia |
|---|---|---|
| Especie | Lomatia tasmanica, King’s lomatia. | Una de las plantas más raras y antiguas de Tasmania. |
| Edad mínima | Al menos 43.600 años como linaje clonal. | Muestra una supervivencia extraordinaria mediante clonación natural. |
| Nuevo hallazgo | Segunda población localizada en el suroeste de Tasmania. | Aumenta las posibilidades de investigación y conservación. |
| Ubicación | Se mantiene en secreto. | Protege la especie de visitantes, enfermedades y daños accidentales. |
| Próximo paso | Análisis genético y monitoreo científico. | Permitirá saber si la nueva población es idéntica o genéticamente distinta. |
Por qué este hallazgo emociona a los botánicos
La emoción científica no se debe solo a haber encontrado más ejemplares. Lo realmente importante es que una especie considerada casi irrepetible acaba de mostrar que todavía puede esconder sorpresas en zonas remotas.
Durante décadas, la King’s lomatia fue vista como una planta al borde de la desaparición, limitada a un único refugio conocido. El hallazgo de una segunda población cambia esa percepción, aunque no elimina la fragilidad de la especie.
También recuerda que todavía existen áreas del planeta donde la biodiversidad no ha sido completamente documentada. Incluso en países con buena tradición científica, la naturaleza puede guardar secretos en barrancos, bosques húmedos, montañas y territorios difíciles de recorrer.
Mensaje científico: descubrir una segunda población de una especie tan rara no solo amplía el mapa botánico; también renueva la esperanza de conservarla.
Conclusión: una reliquia viva que aún resiste
La King’s lomatia es una de esas especies que obligan a mirar la vida con otros ojos. No se reproduce como la mayoría de las plantas, no produce semillas viables y, aun así, ha persistido durante al menos 43.600 años mediante clonación natural.
El descubrimiento de una segunda población secreta en Tasmania es una noticia extraordinaria para la ciencia y la conservación. Pero también es una advertencia: una especie puede sobrevivir miles de años y seguir estando a un paso de desaparecer si no se protege adecuadamente.
Por ahora, el mejor gesto de respeto hacia esta planta no es buscarla, fotografiarla ni difundir su ubicación. Es permitir que los científicos la estudien con cuidado y que el bosque siga resguardando uno de sus secretos más antiguos.
Resumen final
La King’s lomatia es una planta de Tasmania que no produce semillas viables y sobrevive clonándose.
Su linaje clonal tendría al menos 43.600 años, según fósiles y estudios genéticos.
Una segunda población fue descubierta recientemente en el suroeste de Tasmania.
La ubicación se mantiene secreta para proteger la especie de enfermedades, visitantes y daños accidentales.
El hallazgo ofrece esperanza, pero la planta sigue críticamente amenazada y requiere conservación estricta.


