
Chile ha puesto en marcha un programa nacional de energías mareomotrices, con el objetivo de aprovechar el potencial de sus extensas costas para generar electricidad a partir de las mareas y corrientes marinas. La iniciativa busca diversificar la matriz energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles y posicionar al país como referente latinoamericano en energías renovables marinas. Este ambicioso plan contempla proyectos piloto, investigación tecnológica y alianzas internacionales para desarrollar una industria sostenible y competitiva.
1. Un recurso natural aún sin explotar
Con más de 6.000 kilómetros de costa y un régimen de mareas favorable, Chile cuenta con un enorme potencial para la generación de energía mareomotriz. Sin embargo, hasta ahora, esta fuente limpia y predecible ha sido poco desarrollada debido a limitaciones tecnológicas y de inversión.
El nuevo programa busca superar estas barreras mediante incentivos a la investigación, el desarrollo de infraestructura piloto y la atracción de capital privado.
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2. Objetivos principales del programa
El plan, presentado por el Ministerio de Energía, contempla:
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Instalación de plantas mareomotrices piloto en zonas estratégicas como el Estrecho de Magallanes y la Región de Los Lagos.
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Desarrollo de tecnología nacional, adaptada a las condiciones oceanográficas locales.
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Capacitación de profesionales y creación de programas universitarios especializados.
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Integración de esta energía a la matriz eléctrica nacional con sistemas de almacenamiento y distribución eficientes.
3. Beneficios ambientales y económicos
El uso de la energía mareomotriz ofrece ventajas clave:
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Bajas emisiones de carbono, contribuyendo a la meta de carbono neutralidad para 2050.
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Alta previsibilidad en la producción energética, a diferencia de la solar o eólica.
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Impulso a economías costeras, generando empleos en construcción, operación y mantenimiento.
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Potencial para sinergias con el turismo científico y ecoturismo en zonas piloto.
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4. Desafíos técnicos y regulatorios
A pesar de su potencial, el desarrollo mareomotriz enfrenta retos:
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Altos costos iniciales de instalación y mantenimiento.
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Necesidad de estudios de impacto ambiental para proteger la biodiversidad marina.
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Falta de un marco regulatorio específico para energías marinas en Chile.
El gobierno ha anunciado que trabajará en normativas claras y mecanismos de financiamiento para garantizar la viabilidad a largo plazo.
5. Cooperación internacional y proyección regional
El programa cuenta con el apoyo de organismos como la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y universidades extranjeras con experiencia en proyectos similares en Escocia, Francia y Canadá.
Chile busca no solo abastecer parte de su consumo interno, sino también exportar conocimiento y tecnología a otros países de Latinoamérica con potencial mareomotriz.
Conclusión
La puesta en marcha del programa nacional de energías mareomotrices coloca a Chile en una posición estratégica en la transición energética global. Si se logra combinar inversión, innovación y cuidado ambiental, el país podría transformarse en un líder regional en energías renovables marinas, contribuyendo al mismo tiempo a la seguridad energética y al desarrollo sostenible de sus comunidades costeras.
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Fuentes Consultadas
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Ministerio de Energía de Chile – Plan Nacional de Energías Marinas
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Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) – Reportes sobre potencial mareomotriz
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Estudios oceanográficos de la Universidad de Concepción
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Publicaciones en Renewable Energy Journal sobre tecnologías mareomotrices


