
El Huracán Melissa, que azotó Jamaica como una tormenta categoría 5, ha llegado a Cuba debilitado a categoría 3, pero aún con vientos destructivos y lluvias torrenciales que amenazan amplias zonas del Caribe. Las autoridades cubanas y regionales han emitido alertas de evacuación masiva, mientras los servicios meteorológicos advierten que el fenómeno mantiene un potencial altamente peligroso por su intensidad y extensión.
1. Un huracán devastador en su paso por Jamaica
El Huracán Melissa tocó tierra en Jamaica el 27 de octubre como categoría 5, con vientos sostenidos de más de 250 km/h, dejando tras de sí una estela de destrucción sin precedentes.
Barrios enteros quedaron anegados, miles de viviendas resultaron afectadas y la red eléctrica nacional colapsó en más del 70 % del país.
Las autoridades locales confirmaron al menos 24 fallecidos y más de 50 000 desplazados, mientras equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes en zonas costeras como Kingston, Port Royal y Montego Bay.
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“Nunca habíamos visto una tormenta con tal ferocidad. Jamaica está de pie, pero profundamente herida,” declaró el primer ministro Andrew Holness en conferencia de prensa.
2. Cuba se prepara ante la llegada del huracán
Tras su paso por Jamaica, Melissa se desplazó hacia el noroeste del Caribe, llegando a Cuba en la madrugada del 29 de octubre como categoría 3.
Aunque perdió fuerza, mantiene vientos de hasta 195 km/h y una amplia zona de lluvias intensas que abarca las provincias de Santiago de Cuba, Granma, Holguín y Guantánamo.
El Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) activó la fase de alarma ciclónica, con más de 250 000 personas evacuadas hacia refugios y viviendas seguras.
Las autoridades suspendieron el transporte aéreo y marítimo, y ordenaron el cierre de plantas eléctricas y puertos, mientras las brigadas de defensa civil refuerzan infraestructuras críticas.
“No se trata solo de un fenómeno natural, sino de una amenaza humanitaria regional,” advirtió Marta Hernández, jefa de la Defensa Civil de Cuba.
3. Alerta en el Caribe: Haití, República Dominicana y Florida bajo vigilancia
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos mantiene alertas extendidas para el este de Cuba, Haití, República Dominicana y el sur de Florida.
Se prevén marejadas de más de 5 metros, inundaciones costeras y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas montañosas con suelos saturados por lluvias previas.
Los gobiernos de la región han activado protocolos de emergencia y cooperación internacional, solicitando apoyo de la ONU y la Cruz Roja para coordinar envíos de ayuda humanitaria y alimentos.
Mientras tanto, Puerto Rico y las Islas Caimán enfrentan lluvias intensas y cortes eléctricos parciales, aunque fuera del ojo principal de la tormenta.
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4. Daños, rescate y primeras respuestas humanitarias
En las áreas más afectadas de Jamaica y el oriente cubano, los equipos de rescate trabajan entre carreteras colapsadas y zonas incomunicadas.
Organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Cruz Roja Internacional han movilizado suministros básicos, incluyendo agua potable, kits médicos y generadores eléctricos.
La ONU declaró que el Caribe enfrenta “una emergencia climática regional” y anunció una reunión de emergencia en Panamá para coordinar ayuda internacional y evaluar los daños.
Se teme que los costos de reconstrucción superen los USD 5 000 millones, solo en Jamaica.
5. Melissa: un nuevo recordatorio del cambio climático
Meteorólogos y científicos coinciden en que el huracán Melissa es una señal alarmante del calentamiento global.
El aumento de la temperatura en el océano Atlántico y el mar Caribe ha intensificado la frecuencia y potencia de los ciclones tropicales, que ahora se fortalecen más rápido y duran más tiempo.
“Estamos viendo huracanes que rompen todos los patrones históricos. La energía térmica del mar está alimentando tormentas más destructivas,” explicó el climatólogo Carlos del Valle, del Centro de Estudios Atmosféricos de la Universidad de La Habana.
El fenómeno pone nuevamente sobre la mesa la urgencia de políticas de mitigación climática, así como la necesidad de fortalecer la resiliencia regional ante desastres naturales.
Conclusión
El Huracán Melissa ha dejado una marca dolorosa en el Caribe, afectando gravemente a Jamaica y Cuba y poniendo a toda la región en estado de alerta.
Su paso confirma que los efectos del cambio climático ya no son una amenaza futura, sino una realidad presente que desafía la capacidad de respuesta de los países insulares.
Mientras los equipos de emergencia trabajan para salvar vidas y restablecer servicios básicos, el mundo observa cómo una tormenta se convierte en símbolo de vulnerabilidad y resistencia.
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Fuentes Consultadas
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Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) – Boletín oficial sobre el huracán Melissa
-
Centro Nacional de Huracanes (NHC) – Reporte de trayectoria y alertas regionales
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Gobierno de Jamaica – Informe de daños y balance humanitario 2025
-
Programa Mundial de Alimentos (PMA) – Actualización de asistencia humanitaria en el Caribe
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Organización de las Naciones Unidas (ONU) – Evaluación preliminar de impacto climático


