
Un reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que el año 2025 se perfila como uno de los más cálidos jamás registrados, solo superado por los récords históricos de 2016 y 2023. El análisis combina datos de satélites, estaciones meteorológicas y registros oceánicos que muestran temperaturas globales persistentemente altas, impulsadas por el cambio climático y los efectos residuales del fenómeno El Niño.
1. Una tendencia preocupante: el planeta sigue rompiendo récords térmicos
El nuevo informe de la OMM, con sede en Ginebra, analiza los primeros nueve meses del año y concluye que las temperaturas promedio globales se mantienen 1,3 °C por encima de los niveles preindustriales, acercándose peligrosamente al umbral de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París.
El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, advirtió que “el calor extremo ya no es una anomalía, sino la nueva norma climática”.
El estudio muestra que vastas regiones de Europa, América del Sur, África y Asia han experimentado olas de calor prolongadas, incendios forestales y estrés hídrico sin precedentes.
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“Cada año que pasa sin reducir emisiones aumenta la posibilidad de un punto de no retorno para el sistema climático,” señaló Taalas.
2. Factores que impulsan el aumento de la temperatura
Entre las causas principales del incremento térmico destacan:
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El efecto residual de El Niño, que elevó las temperaturas oceánicas en el Pacífico tropical durante el inicio del año.
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El récord de concentración de gases de efecto invernadero, con niveles de dióxido de carbono que superan las 420 partes por millón.
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La reducción de aerosoles industriales tras la pandemia, lo que incrementa la radiación solar directa sobre la superficie terrestre.
Los océanos han absorbido más del 90% del exceso de calor generado por la actividad humana, lo que a su vez ha alterado las corrientes marinas, afectando el clima global y los ciclos de precipitaciones.
3. Consecuencias visibles: de los incendios a la inseguridad alimentaria
El calentamiento sostenido ha tenido consecuencias visibles en todos los continentes.
Durante 2025, incendios forestales masivos afectaron regiones del Mediterráneo, Canadá y el norte de África, mientras que sequías severas golpearon el Cono Sur de América y partes de Australia.
La OMM advierte que las olas de calor marinas han provocado blanqueamiento de corales y pérdida de biodiversidad en áreas críticas como el Caribe, el Pacífico Sur y el Índico.
En el ámbito agrícola, la alteración de los patrones de lluvia amenaza la producción de alimentos básicos, como el arroz y el trigo, exacerbando el riesgo de inseguridad alimentaria en regiones vulnerables.
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“El cambio climático está erosionando los cimientos de la seguridad humana: el agua, los alimentos y la salud,” subraya el informe.
4. Respuestas globales: entre la ciencia y la política
Ante este panorama, la OMM insta a los países a acelerar la reducción de emisiones y aumentar la resiliencia climática mediante inversiones en energías renovables y sistemas de alerta temprana.
El informe coincide con los preparativos de la COP30 en Belém (Brasil), donde se espera que los gobiernos revisen sus compromisos climáticos (NDCs) para cumplir los objetivos del Acuerdo de París.
Organismos como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Banco Mundial advierten que el costo de la inacción supera con creces el de la mitigación.
Sin embargo, las brechas entre las promesas políticas y las acciones concretas siguen siendo amplias, especialmente en los países de mayores emisiones.
5. Ciencia y urgencia: un llamado a la responsabilidad global
La OMM destaca que el calentamiento actual no tiene precedentes en ritmo ni magnitud.
Los últimos diez años constituyen la década más cálida registrada, y los eventos climáticos extremos se están volviendo más frecuentes e intensos.
Los científicos recalcan que limitar el calentamiento global a 1,5 °C aún es técnicamente posible, pero requiere reducciones inmediatas y sostenidas en las emisiones de carbono.
“El tiempo para actuar no es mañana, es ahora. Cada décima de grado cuenta,” concluye el informe.
Conclusión
El análisis de la OMM confirma que el 2025 podría consolidarse como el segundo o tercer año más cálido jamás registrado, una advertencia más del deterioro acelerado del equilibrio climático global.
La humanidad enfrenta una elección urgente entre continuar con el modelo actual o impulsar una transformación profunda hacia la sostenibilidad.
El futuro climático dependerá de la capacidad de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para traducir los compromisos en acciones concretas que preserven la vida en un planeta cada vez más caliente.
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Fuentes Consultadas
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Organización Meteorológica Mundial (OMM) – Informe climático global 2025
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Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) – Reporte de emisiones 2025
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NASA / NOAA – Datos de temperatura terrestre y oceánica
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Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) – Evaluación científica 2025
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Nature Climate Change, The Guardian Environment, Le Monde Science – Publicaciones especializadas en análisis climático


