Con total crueldad dos menores de edad llamados Carla de 3 años y Andrés de 4 años, fueron castigados por su padre en la ciudad de Arequipa.
El despiadado responde al nombre de Fernando Obando Vilca de 30 años quién les quemó con plancha caliente las palmas de las manos solo porque los niños revisaron las cosas personales de su padre.
Al escuchar los gritos de sus hijos el padre huyó del lugar, solo la tía que escuchó también los gritos los llevó a los menores al hospital Honorio Delgado.



