
Astrónomos han confirmado el descubrimiento de dos planetas gigantes tan extraños que parecen desafiar las reglas habituales de la formación planetaria. Se llaman TOI-791 b y TOI-791 c, tienen un tamaño parecido al de Júpiter, pero son tan poco densos que resultan más ligeros que el algodón de azúcar.
Estos mundos pertenecen a una categoría conocida como planetas “super-puff”, es decir, planetas enormes, muy inflados y con una masa sorprendentemente baja para su tamaño. El hallazgo es importante porque ofrece una oportunidad única para estudiar cómo pueden existir planetas tan grandes, tan livianos y tan difíciles de explicar con los modelos actuales.
Idea clave: TOI-791 b y TOI-791 c son casi del tamaño de Júpiter, pero tienen densidades tan bajas que parecen mundos hechos de una atmósfera gigantesca y extremadamente ligera.
Dos planetas gigantes, pero increíblemente livianos
Los nuevos exoplanetas orbitan la estrella TOI-791, ubicada a unos 1.110 años luz de la Tierra, en la constelación Volans. Aunque ambos planetas tienen dimensiones comparables con Júpiter, sus densidades son extraordinariamente bajas: TOI-791 b tiene una densidad aproximada de 0,038 g/cm³, mientras que TOI-791 c alcanza cerca de 0,047 g/cm³.
Para entender lo raro que es esto, basta compararlos con Júpiter, cuya densidad media es de 1,33 g/cm³. Eso significa que Júpiter es decenas de veces más denso que estos nuevos mundos. Por eso los científicos los comparan con algodón de azúcar o incluso con espuma: son gigantes, pero extremadamente difusos.
| Planeta | Características | Por qué sorprende |
|---|---|---|
| TOI-791 b | Tamaño similar a Júpiter y densidad de 0,038 g/cm³. | Es uno de los planetas gigantes menos densos encontrados hasta ahora. |
| TOI-791 c | Ligeramente mayor que Júpiter y densidad de 0,047 g/cm³. | Su enorme atmósfera parece demasiado inflada para los modelos tradicionales. |
| Júpiter | Densidad media de 1,33 g/cm³. | Sirve como comparación para entender lo extremos que son estos exoplanetas. |
¿Qué son los planetas “super-puff”?
Los planetas “super-puff” son exoplanetas con radios muy grandes y masas muy pequeñas. En otras palabras, ocupan mucho espacio, pero contienen poca materia en relación con su volumen. Esto sugiere que poseen atmósferas enormes, probablemente dominadas por hidrógeno y helio, alrededor de núcleos relativamente pequeños.
El problema es que este tipo de planeta no debería ser fácil de mantener. Una atmósfera tan extendida puede perderse con el tiempo por la radiación de la estrella o por la propia evolución del sistema. Por eso, encontrar dos planetas de este tipo en la misma estrella es una oportunidad científica excepcional.
Por qué desafían las teorías
- Tienen tamaño de gigante gaseoso, pero masa muy baja.
- Sus atmósferas parecen demasiado grandes y livianas.
- No está claro cómo lograron formarse y mantenerse inflados.
- Sus órbitas largas son poco comunes entre planetas super-puff.
- Están en una relación orbital que permite estudiar su masa con más precisión.
El papel clave de TESS y la Antártida
El descubrimiento fue posible gracias al telescopio espacial TESS de la NASA, diseñado para buscar planetas fuera del Sistema Solar mediante el método de tránsito. Este método detecta pequeñas caídas en el brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella desde nuestra perspectiva.
Lo especial de TOI-791 b y TOI-791 c es que sus tránsitos son largos y sus órbitas también. TOI-791 b tarda unos 139 días en completar una vuelta alrededor de su estrella, mientras que TOI-791 c tarda cerca de 232 días. Para confirmar mundos así se necesitan años de observación y mucha paciencia.
También fueron importantes las observaciones desde tierra, incluyendo el telescopio ASTEP, ubicado en la Antártida. Este lugar ofrece condiciones especiales para seguir tránsitos largos, algo fundamental cuando se estudian planetas que pasan muchas horas frente a su estrella.
| Elemento | Función | Importancia |
|---|---|---|
| TESS | Detectó las señales de tránsito de los planetas. | Permitió observar el sistema durante varios años. |
| ASTEP | Confirmó tránsitos largos desde la Antártida. | Ayudó a validar la naturaleza planetaria de los objetos. |
| Variaciones de tránsito | Midieron cambios en los tiempos de paso frente a la estrella. | Sirvieron para estimar la masa de los planetas. |
Una danza orbital poco común
Los dos planetas no orbitan de forma aislada. Están en una relación orbital especial conocida como resonancia 5:3. Esto significa que sus vueltas alrededor de la estrella están conectadas gravitacionalmente: mientras uno completa cierto número de órbitas, el otro mantiene una proporción muy precisa.
Esa danza gravitacional provoca pequeñas variaciones en el momento exacto en que cada planeta pasa frente a la estrella. Para los astrónomos, esas variaciones son valiosas porque permiten calcular mejor la masa de los planetas y confirmar que, a pesar de su enorme tamaño, son realmente muy livianos.
La gran pista científica
La resonancia orbital ayuda a medir la masa de estos planetas. Gracias a esa interacción gravitacional, los científicos pudieron confirmar que no solo parecen inflados: realmente son mundos gigantes con densidades extremadamente bajas.
¿Cómo pudieron formarse?
Una posibilidad es que estos planetas se formaran más lejos de su estrella, en regiones frías del disco protoplanetario, donde pudieron acumular enormes atmósferas de hidrógeno y helio alrededor de núcleos pequeños. Luego, con el tiempo, habrían migrado hacia sus órbitas actuales.
Otra hipótesis es que sus atmósferas estén infladas por procesos internos o por el calentamiento recibido de la estrella. Sin embargo, ninguna explicación es completamente sencilla. Por eso el sistema TOI-791 se convierte en un laboratorio natural para estudiar cómo nacen y evolucionan los planetas más raros de la galaxia.
Lo que todavía no se sabe
- Qué tan grandes son exactamente sus núcleos sólidos.
- Cuánta atmósfera de hidrógeno y helio poseen.
- Si se formaron lejos de la estrella y luego migraron.
- Por qué sus atmósferas no se han perdido con el tiempo.
- Qué composición química tienen sus capas exteriores.
El James Webb podría tener la siguiente respuesta
El siguiente gran paso será estudiar sus atmósferas con instrumentos capaces de detectar la composición química de estos mundos. El telescopio espacial James Webb podría ayudar a buscar señales de elementos como carbono, oxígeno, nitrógeno, hidrógeno o helio.
Si se logra analizar la luz que atraviesa sus atmósferas durante un tránsito, los científicos podrían entender mejor si estos planetas son realmente esferas gigantes de gas ligero, si tienen nubes altas, si contienen moléculas complejas o si esconden una estructura más extraña de lo esperado.
Lectura final: TOI-791 b y TOI-791 c muestran que la galaxia puede formar planetas mucho más extraños de lo que imaginamos: mundos gigantes, inflados, livianos y difíciles de explicar con una sola teoría.
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Preguntas y respuestas
Conclusión: el descubrimiento de TOI-791 b y TOI-791 c demuestra que el universo todavía guarda planetas capaces de romper nuestras expectativas. Son gigantes como Júpiter, pero tan livianos que parecen hechos de espuma cósmica. Su estudio podría cambiar la forma en que entendemos la formación y evolución de los mundos más extraños fuera del Sistema Solar.


