
Una enorme nube de gas parece flotar sola en el universo, sin estrellas ni una galaxia visible a su alrededor. Astrónomos que utilizaron el radiotelescopio FAST de China descubrieron un objeto denominado J1351+0039, cuya masa dinámica equivaldría a 130 millones de soles. Los investigadores sospechan que podría ser una galaxia oscura: una estructura dominada por materia oscura que nunca consiguió formar estrellas.
El universo podría albergar muchas más galaxias de las que podemos ver. Una nueva investigación astronómica acaba de identificar una nube de hidrógeno aislada que desafía la imagen habitual de una galaxia llena de estrellas, polvo y luz.
El misterioso objeto, denominado J1351+0039, fue descubierto mediante observaciones del radiotelescopio FAST, una gigantesca instalación científica situada en China.
A diferencia de una galaxia convencional, esta nube no presenta estrellas visibles ni una contraparte óptica identificable en las imágenes profundas del DESI Legacy Survey.
Sin embargo, las mediciones de sus movimientos internos sugieren que posee una masa considerablemente mayor que la cantidad de gas detectada.
Esto lleva a los investigadores a proponer que gran parte de su masa podría corresponder a materia oscura, una sustancia que no emite ni refleja luz de manera detectable, pero cuya gravedad influye en la materia ordinaria.
El estudio, encabezado por Jin-Long Xu, fue difundido inicialmente en el repositorio científico arXiv el 24 de septiembre de 2026 y presentado al público por Phys.org el 17 de octubre.
Masa dinámica estimada de la estructura.
Masa del hidrógeno neutro observado.
Las imágenes ópticas no muestran una galaxia visible asociada.
Una nube espacial que desafía lo que esperamos encontrar en una galaxia
Normalmente, las galaxias se reconocen gracias a la luz que emiten sus estrellas.
La Vía Láctea, Andrómeda y otras galaxias contienen poblaciones estelares que permiten observarlas con telescopios ópticos o infrarrojos.
Sin embargo, algunos modelos cosmológicos predicen que podrían existir estructuras con suficiente materia oscura y gas como para considerarse sistemas galácticos, pero que nunca llegaron a producir estrellas.
Estas posibles galaxias oscuras resultarían extremadamente difíciles de identificar, porque prácticamente no emitirían luz visible.
J1351+0039 encaja con varias de las características esperadas para este tipo de objeto.
El gas aparece concentrado en una estructura compacta y aproximadamente redondeada, mientras las imágenes ópticas no revelan una población estelar asociada.
Además, los investigadores no encontraron grandes galaxias cercanas que permitan explicar fácilmente su existencia como material arrancado durante una interacción gravitacional.
La gran incógnita: ¿puede existir una galaxia formada principalmente por materia oscura y gas, pero que nunca haya conseguido encender una sola estrella?
El radiotelescopio FAST detectó lo que los telescopios ópticos no podían ver
El descubrimiento fue posible gracias al Five-hundred-meter Aperture Spherical Radio Telescope (FAST), un radiotelescopio chino cuyo reflector tiene 500 metros de diámetro.
Este instrumento puede captar señales de radio extremadamente débiles procedentes del espacio.
Los astrónomos utilizaron FAST para detectar hidrógeno neutro, uno de los principales componentes de las nubes de gas interestelar e intergaláctico.
El hidrógeno neutro emite una señal característica conocida como línea de 21 centímetros, observable mediante radiotelescopios.
Gracias a esa señal es posible localizar gas que no puede observarse fácilmente mediante luz visible.
El objeto apareció durante un estudio sistemático de hidrógeno neutro realizado con FAST.
Posteriormente, los investigadores realizaron tres observaciones adicionales entre julio y agosto de 2026 para obtener mediciones más precisas.
¿Cómo descubrieron la nube?
Primera etapa: FAST detectó una emisión de radio correspondiente a hidrógeno neutro.
Segunda etapa: nuevas observaciones permitieron estudiar la distribución y los movimientos del gas.
Tercera etapa: se comparó su posición con imágenes ópticas del DESI Legacy Survey.
Resultado: se identificó una nube compacta sin estrellas visibles asociadas.
La nube contiene mucho menos gas que la masa total calculada
Una de las evidencias más importantes procede de la diferencia entre el gas observado y la masa dinámica estimada.
Los investigadores calcularon que J1351+0039 contiene aproximadamente 480.000 masas solares de hidrógeno neutro.
Sin embargo, los movimientos del gas sugieren una masa dinámica total cercana a 130 millones de masas solares.
La discrepancia es enorme y podría explicarse mediante la presencia de un halo de materia oscura.
El estudio estima una proporción entre materia oscura y materia bariónica de aproximadamente 200 a 1.
Estos resultados indican que el objeto podría estar dominado gravitacionalmente por materia invisible.
Sin embargo, las estimaciones dependen de modelos y supuestos sobre su dinámica, por lo que futuras observaciones podrían refinar sus valores.
Dato científico: la masa dinámica es una estimación obtenida a partir del movimiento del gas. No significa que los astrónomos hayan observado directamente 130 millones de soles de materia visible.
¿Qué es una galaxia oscura o una galaxia que nunca formó estrellas?
En los modelos actuales de formación del universo, la materia oscura desempeña un papel fundamental.
Su gravedad favorece que la materia ordinaria se concentre en estructuras llamadas halos.
En muchos casos, el gas acumulado puede enfriarse, hacerse más denso y terminar formando estrellas.
Pero no todos los halos consiguen completar este proceso.
Algunos son demasiado pequeños o están sometidos a condiciones ambientales que impiden que el gas alcance las temperaturas y densidades necesarias para producir nuevas estrellas.
Cuando un sistema conserva gas, pero no forma una población estelar detectable, los astrónomos pueden considerarlo candidato a una galaxia oscura o galaxia fallida.
Estos objetos permitirían observar etapas de la formación galáctica que normalmente permanecen ocultas.
La radiación del universo pudo impedir que nacieran estrellas
Una de las explicaciones investigadas está relacionada con la época de reionización cósmica.
Durante las primeras etapas del universo, la radiación procedente de estrellas, galaxias y otras fuentes energéticas transformó el estado del gas presente en el espacio.
Ese proceso pudo calentar el gas de algunos halos de materia oscura pequeños.
Si el gas permaneció demasiado caliente o poco denso, no habría conseguido colapsar para formar estrellas.
Los astrónomos denominan a algunos de estos sistemas RELHIC, siglas inglesas de nubes de hidrógeno neutro limitadas por la reionización.
J1351+0039 podría pertenecer a esta categoría.
La nube presenta una temperatura estimada cercana a los 10.000 kelvin y una dinámica compatible con un sistema dominado por presión gaseosa.
Estas propiedades resultan coherentes con algunos modelos de halos que nunca alcanzaron las condiciones necesarias para iniciar una formación estelar significativa.
RELHIC: una posible reliquia del universo temprano
Contiene gas: principalmente hidrógeno neutro observable mediante radioastronomía.
Puede estar dominado por materia oscura: la masa gravitacional supera ampliamente la materia ordinaria detectada.
Carece de estrellas visibles: no presenta una población estelar identificable en las imágenes disponibles.
Conserva información primordial: podría ayudar a comprender cómo se formaron los primeros halos galácticos.
Una nube prácticamente aislada en el espacio
Una de las características que diferencia a J1351+0039 de otros candidatos es su aislamiento.
Los investigadores no identificaron galaxias grandes cercanas que estuvieran conectadas con la nube mediante estructuras de gas.
Tampoco encontraron colas, puentes gaseosos ni otras señales evidentes de que el objeto hubiera sido producido por una interacción gravitacional reciente.
Esto hace menos probable la explicación de que se trate simplemente de material arrancado de una galaxia vecina.
Además, la nube presenta una forma relativamente redondeada y una velocidad de rotación reducida.
Su gas gira aproximadamente a 4,2 kilómetros por segundo, mientras sus movimientos internos aleatorios alcanzan cerca de 11,6 kilómetros por segundo.
La diferencia sugiere que el objeto se mantiene principalmente por el equilibrio entre la presión interna del gas y la gravedad, en lugar de la rotación característica de muchas galaxias de disco.
Estas propiedades aumentan el interés científico del sistema como posible galaxia oscura aislada.
Tabla: las principales características de J1351+0039
| Característica | Resultado del estudio |
|---|---|
| Identificación | J1351+0039 |
| Instrumento principal | Radiotelescopio FAST de China |
| Hidrógeno neutro | 480.000 masas solares aproximadamente |
| Masa dinámica | 130 millones de masas solares aproximadamente |
| Materia oscura frente a materia bariónica | Relación estimada de 200 a 1 |
| Velocidad de rotación | 4,2 km/s aproximadamente |
| Dispersión de velocidades | 11,6 km/s aproximadamente |
| Estrellas visibles | No detectadas |
| Interpretación científica | Candidato aislado a RELHIC o galaxia ultratenue |
Fuente: Jin-Long Xu y colaboradores, Discovery of an isolated RELHIC Candidate: J1351+0039, arXiv, septiembre de 2026. Las cifras proceden de estimaciones y observaciones del estudio, todavía pendiente de publicación definitiva en revista arbitrada.
¿Es el primer descubrimiento de una galaxia sin estrellas?
No. Los astrónomos ya han identificado otros objetos que presentan características semejantes.
En enero de 2026, la NASA y la Agencia Espacial Europea anunciaron observaciones del telescopio Hubble sobre un objeto denominado Cloud-9.
Se trata de una nube de gas rica en materia oscura situada aproximadamente a 14 millones de años luz de la Tierra.
Las observaciones de Hubble no encontraron una población estelar asociada, lo que fortaleció su interpretación como una estructura galáctica que no llegó a formar estrellas.
La diferencia es que Cloud-9 se encuentra en un entorno próximo a una galaxia conocida, mientras J1351+0039 destaca por su aislamiento.
Si su naturaleza se confirma, este último objeto podría proporcionar evidencias adicionales sobre la existencia de galaxias oscuras independientes.
El Hubble y el James Webb podrían resolver el misterio
Aunque el estudio presenta argumentos sólidos para considerar J1351+0039 una candidata a galaxia oscura, la evidencia todavía no es definitiva.
Las imágenes del DESI Legacy Survey no detectaron estrellas, pero existen límites en la sensibilidad de los instrumentos.
Es posible que el objeto contenga una pequeña población de estrellas demasiado tenues para ser observadas con los datos actuales.
También podría tratarse de una galaxia enana ultradébil, una categoría de objetos que emiten cantidades muy reducidas de luz.
Para distinguir entre estas posibilidades, los investigadores proponen utilizar instrumentos más sensibles, como el telescopio espacial Hubble o el telescopio espacial James Webb.
Observaciones ópticas e infrarrojas más profundas permitirían buscar estrellas débiles y establecer límites más estrictos sobre la masa estelar.
Si tampoco se detectan estrellas, aumentaría considerablemente la confianza en la hipótesis de una galaxia oscura.
La prueba pendiente: confirmar que no existe una población estelar extremadamente tenue. La ausencia de estrellas en las imágenes actuales no equivale todavía a demostrar que no exista ninguna.
¿Por qué las galaxias invisibles son importantes para comprender el universo?
La existencia de galaxias oscuras permitiría estudiar uno de los componentes más difíciles de investigar de la cosmología moderna: los halos de materia oscura de baja masa.
Los modelos cosmológicos predicen que el universo contiene numerosos halos pequeños.
Sin embargo, los telescopios convencionales detectan principalmente aquellos que han conseguido formar poblaciones estelares suficientemente luminosas.
Si muchos halos no formaron estrellas, podrían estar presentes en el cosmos sin ser reconocidos en las observaciones ópticas tradicionales.
Localizarlos mediante señales de hidrógeno aportaría información sobre cómo se distribuye la materia oscura y qué condiciones permiten el nacimiento de una galaxia visible.
También ayudaría a investigar por qué algunos sistemas forman estrellas mientras otros permanecen como nubes de gas durante miles de millones de años.
El estudio de J1351+0039 abre una oportunidad para explorar estas preguntas en un objeto relativamente aislado de influencias gravitacionales externas intensas.
La radioastronomía está revelando una parte invisible del cosmos
El descubrimiento demuestra la importancia de combinar diferentes formas de observación astronómica.
Los telescopios ópticos permiten estudiar estrellas y galaxias luminosas, mientras los radiotelescopios pueden identificar gas que no produce suficiente luz visible.
Instrumentos como FAST amplían la capacidad científica para detectar estructuras débiles y estudiar la distribución del hidrógeno en el universo cercano.
Las observaciones de radio también proporcionan información sobre velocidades y movimientos internos, esenciales para estimar masas gravitacionales.
Cuando estos datos se combinan con imágenes ópticas profundas, los científicos pueden determinar si una nube pertenece a una galaxia conocida o si constituye un sistema independiente.
La búsqueda de galaxias oscuras podría beneficiarse de nuevos estudios de gran sensibilidad y de la colaboración entre observatorios internacionales.
Lo que los astrónomos necesitan investigar ahora
Estrellas ocultas: buscar poblaciones extremadamente débiles mediante imágenes más profundas.
Dinámica del gas: perfeccionar las mediciones de velocidad y masa.
Materia oscura: comprobar si los movimientos son compatibles con un halo independiente.
Origen de la nube: descartar definitivamente otras explicaciones, como gas procedente de interacciones antiguas.
Una posible galaxia que nunca consiguió encender sus estrellas
La historia de J1351+0039 es particularmente fascinante porque plantea la posibilidad de observar un sistema que tomó un camino diferente al de las galaxias conocidas.
En lugar de condensar su gas y formar estrellas, podría haber permanecido como una estructura fría y relativamente tenue desde etapas antiguas de la evolución cósmica.
Si esta interpretación resulta correcta, proporcionaría una prueba adicional de que la formación de galaxias no siempre termina con la aparición de poblaciones estelares.
También permitiría estudiar un objeto dominado por materia oscura sin la complejidad que introducen numerosos procesos de formación estelar.
Sin embargo, los resultados todavía deben confirmarse mediante observaciones independientes y nuevas investigaciones.
Conclusión: el universo podría esconder galaxias que nunca llegaron a brillar
El descubrimiento de J1351+0039 mediante el radiotelescopio FAST revela una nube aislada de hidrógeno neutro sin estrellas detectables en las imágenes ópticas actuales.
Su masa dinámica estimada, cercana a 130 millones de masas solares, es considerablemente mayor que la cantidad de gas observado, lo que sugiere la presencia dominante de materia oscura.
Las propiedades de su estructura, temperatura y movimientos son compatibles con los modelos de galaxias oscuras o nubes de hidrógeno que nunca consiguieron formar estrellas.
Sin embargo, los astrónomos todavía necesitan descartar que se trate de una galaxia ultratenue cuya población estelar permanezca por debajo de los límites de detección.
Las observaciones futuras con Hubble, James Webb y radiotelescopios de mayor sensibilidad podrían aclarar su verdadera naturaleza.
Si la hipótesis se confirma, J1351+0039 demostraría que algunas estructuras galácticas pueden permanecer casi invisibles durante la historia del universo. Un descubrimiento que podría acercarnos a comprender mejor la materia oscura y las razones por las que algunas galaxias brillan mientras otras nunca llegaron a encender sus estrellas.


