
El World Cities Culture Summit 2025, celebrado en Toronto (Canadá), reunió a líderes culturales, alcaldes, urbanistas y gestores de más de 50 ciudades del mundo para debatir cómo la cultura urbana puede impulsar la innovación social, la economía creativa y la sostenibilidad.
1. La cultura como eje de transformación urbana
Durante tres días de conferencias y talleres, el World Cities Culture Summit 2025 abordó el papel de la cultura en la reinvención del modelo urbano.
Los representantes coincidieron en que las políticas culturales deben pasar de ser “accesorios decorativos” a convertirse en motores de cohesión, desarrollo e innovación ciudadana.
El foro destacó la importancia de los ecosistemas creativos —museos, espacios artísticos, festivales y medios digitales— como instrumentos para generar empleo, fortalecer identidades y promover sostenibilidad ambiental.
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“Las ciudades del futuro no solo deben ser inteligentes, sino también sensibles. La cultura es la arquitectura invisible de una sociedad equilibrada,” afirmó Justine Simons, fundadora del WCCF y directora de Cultura de Londres.
2. Innovación social: cuando el arte transforma comunidades
Una de las mesas más destacadas fue “Cultura como innovación social”, donde se presentaron experiencias urbanas que utilizan el arte y la creatividad para resolver problemas de desigualdad, violencia y exclusión.
Ejemplos inspiradores vinieron de ciudades como:
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Medellín (Colombia): con el programa Arte y Territorio, que integra cultura y urbanismo social.
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Seúl (Corea del Sur): que impulsa espacios culturales en barrios industriales abandonados.
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Toronto (Canadá): que lidera proyectos de arte público enfocados en la salud mental y la diversidad.
Estas iniciativas demuestran que invertir en cultura urbana no es gasto, sino política de bienestar.
“El arte puede ser un servicio público: mejora la convivencia, genera esperanza y da sentido a la ciudad,” señaló Camila Vergara, urbanista chilena participante del evento.
3. Economía creativa y desarrollo sostenible
El foro también abordó el papel de la economía creativa como motor de innovación económica y empleabilidad.
Según el Informe Cultural Global 2025 del WCCF, los sectores culturales y creativos representan ya el 10 % del PIB mundial y emplean a más de 30 millones de personas.
Los participantes debatieron sobre cómo las industrias culturales pueden alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) mediante prácticas responsables, inclusión laboral y transición verde.
Destacaron los casos de Ámsterdam, Ciudad de México y Estocolmo, donde las políticas culturales incorporan criterios de neutralidad de carbono y circularidad urbana.
“La sostenibilidad empieza también con la cultura: con cómo diseñamos, consumimos y compartimos lo que creamos,” expresó Heather McLean, coordinadora del comité de sostenibilidad del WCCF.
4. Cultura digital y nuevas narrativas urbanas
La edición 2025 del Summit dedicó una sección especial a la cultura digital y la inteligencia artificial aplicada a la gestión urbana.
Ciudades como Singapur y Barcelona presentaron proyectos de mapas culturales inteligentes, que utilizan IA y big data para identificar brechas culturales, medir participación ciudadana y optimizar recursos.
Asimismo, se discutió el desafío ético de mantener la diversidad cultural en entornos digitales, evitando que la automatización reduzca la pluralidad creativa.
En paralelo, laboratorios culturales de Tokio y Buenos Aires exhibieron prototipos de realidad aumentada y arte inmersivo, enfocados en educación ambiental y memoria colectiva.
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5. Hacia una diplomacia cultural de las ciudades
El foro concluyó con la presentación de la Declaración de Toronto 2025, que insta a los gobiernos locales a incluir la cultura en los planes de resiliencia, sostenibilidad y diplomacia internacional.
La declaración subraya la necesidad de que las ciudades cooperen entre sí como redes culturales, compartiendo conocimientos, financiamiento e innovación.
Entre los compromisos asumidos destacan:
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Creación de un Fondo Global de Cultura Urbana.
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Inclusión de la cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible, junto con la economía, el ambiente y lo social.
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Implementación de un Índice de Vitalidad Cultural Urbana (CVI) para medir el impacto real de las políticas culturales.
“El futuro de las ciudades no se mide solo por su PIB, sino por su capacidad de inspirar,” declaró Simons durante la clausura.
Conclusión
El World Cities Culture Summit 2025 confirma que la cultura es un motor de innovación urbana y cohesión social.
En tiempos de crisis climática y digitalización acelerada, las ciudades encuentran en la cultura una fuerza regeneradora capaz de unir sostenibilidad, creatividad y bienestar colectivo.
Santiago, Medellín, Toronto o Ámsterdam comparten un mismo reto: construir ciudades que no solo crezcan, sino que también florezcan culturalmente.
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Fuentes Consultadas
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World Cities Culture Forum – World Cities Culture Summit 2025 Report.
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UNESCO – Culture and Urban Futures 2025.
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Government of Canada – Toronto 2025 Host City Announcement.
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The Guardian – How Culture Is Redefining Urban Innovation.
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OECD – Creative Cities and Sustainable Development Report.



