
Aunque los casos globales de Mpox (viruela del simio) han disminuido drásticamente en comparación con el brote de 2022–2023, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta sobre una reaparición de la cepa Ib en regiones fuera de África occidental.
1. Reducción global, pero con focos emergentes
De acuerdo con el último informe epidemiológico de la OMS (octubre de 2025), los casos de Mpox han disminuido en un 82 % respecto al año anterior, gracias a las campañas de vacunación y las mejoras en la detección temprana.
Sin embargo, el organismo advierte que la cepa Ib, previamente localizada en África central y occidental, ha sido identificada recientemente en España, Brasil, Tailandia y Canadá.
La mayoría de los contagios confirmados fuera del continente africano corresponden a transmisión comunitaria no vinculada a viajes internacionales, lo que sugiere una circulación autóctona del virus en algunos países.
Puedes leer tambien | Maldivas se convierte en el primer país del mundo en eliminar la transmisión madre-hijo de VIH, sífilis y hepatitis B
“La reducción de casos no significa que el riesgo haya desaparecido. Estamos ante una fase de vigilancia intensiva,” señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
2. Características y mutaciones de la cepa Ib
El virus Mpox, perteneciente a la familia de los orthopoxvirus, ha presentado variaciones genéticas en la cepa Ib que podrían aumentar su capacidad de transmisión interpersonal.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), esta variante mantiene una letalidad baja (inferior al 1 %), pero puede propagarse más fácilmente en entornos urbanos densamente poblados.
Estudios preliminares sugieren que la cepa Ib presenta mutaciones en la proteína envolvente B21R, vinculada a la evasión del sistema inmunológico.
Aunque la vacuna MVA-BN (Imvanex) sigue mostrando eficacia, expertos recomiendan actualizar las formulaciones y reforzar las campañas de refuerzo en zonas de riesgo.
“Las mutaciones detectadas no implican una nueva pandemia, pero sí un recordatorio de que la vigilancia científica debe continuar,” advirtió Maria Van Kerkhove, epidemióloga de la OMS.
3. Lecciones aprendidas desde el brote de 2022
El brote global de Mpox en 2022 puso en evidencia fallos en la comunicación pública y en la coordinación sanitaria internacional.
Desde entonces, más de 60 países han establecido protocolos específicos de rastreo y vacunación, con resultados positivos.
En América Latina, Perú, Brasil y México fueron pioneros en integrar la vigilancia de Mpox dentro de sus sistemas nacionales de alerta epidemiológica.
La OMS destaca que el control actual ha sido posible gracias a una mayor cooperación científica, el uso de inteligencia artificial para el seguimiento genómico y la mejora en el acceso a vacunas.
Sin embargo, advierte que la complacencia puede revertir los avances logrados.
Puedes leer tambien | La OMS advierte una crisis mundial de financiamiento en programas de salud para mujeres, niños y adolescentes
“Cada vez que relajamos la vigilancia, el virus encuentra la forma de volver,” recordó Rosamund Lewis, responsable del programa global de Mpox en la OMS.
4. Perspectiva sanitaria: vacunación y vigilancia
A pesar del descenso global, la OMS mantiene su recomendación de vacunación selectiva en grupos con alto riesgo de exposición, como personal de salud, trabajadores de laboratorio y comunidades vulnerables.
Asimismo, insta a los gobiernos a mantener la secuenciación genómica activa para detectar tempranamente cualquier cambio en el comportamiento del virus.
En Europa, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha propuesto acelerar la aprobación de nuevos antivirales experimentales.
Mientras tanto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) coordina ejercicios regionales de simulación de brotes para fortalecer la respuesta ante emergencias sanitarias.
5. El riesgo de subestimación global
Los especialistas coinciden en que el mayor peligro ahora es la pérdida de interés público y político.
Con la atención internacional enfocada en otras crisis —como el cambio climático, la seguridad alimentaria y los conflictos armados—, los fondos destinados a salud pública han disminuido.
Esto podría afectar la capacidad de respuesta ante un nuevo repunte de Mpox o cualquier enfermedad emergente.
El caso de la cepa Ib es, para la OMS, un llamado a no repetir los errores del pasado: la demora en reconocer los primeros signos de expansión.
En un mundo interconectado, los virus no respetan fronteras ni ciclos informativos.
Conclusión
La caída global de casos de Mpox es un avance esperanzador, pero la aparición de la cepa Ib fuera de África recuerda que la lucha contra los virus zoonóticos es continua.
La vigilancia epidemiológica, la cooperación científica y la responsabilidad política serán claves para evitar una nueva emergencia sanitaria.
La historia reciente demuestra que el olvido puede ser tan peligroso como la enfermedad misma.
Puedes leer tambien | Crisis de financiamiento amenaza los programas de salud para mujeres, niños y adolescentes, según informe del PMNCH
Fuentes Consultadas
-
Organización Mundial de la Salud (OMS) – Informe epidemiológico global sobre Mpox, octubre 2025
-
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) – Actualización sobre variantes de Mpox
-
Agencia Europea de Medicamentos (EMA) – Propuesta de actualización de vacunas y antivirales
-
Organización Panamericana de la Salud (OPS) – Estrategias de vigilancia regional 2025
-
The Lancet Infectious Diseases – Análisis genómico de la cepa Ib de Mpox



